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martes, 24 de mayo de 2016

Una pequeña representación de la Fundación Ananta y Alberto Contador visita nuestros proyectos en el valle.

Susana Pato, formó parte del grupo de la Fundación Ananta y Fundación Alberto Contador que hace unas semanas visitó el valle para conocer directamente el lugar donde la Fundación Acción Geoda lleva a cabo sus proyectos con motivo de la concesión del      
 II Premio Solidario.


"Tan sólo hace un año que compartimos un café acompañado de una apasionada conversación acerca del proyecto de cooperación y desarrollo en el Valle de Tessaout que Diego y Rosa nos presentaron para participar en los II Premios Solidarios que Fundación Ananta y Fundación Alberto Contador, que se organizan anualmente.


En su presentación, trasladaron a muchos miembros del jurado a las puertas de las casas comunales, las escuelas, los consultorios, los pozos de agua y las necesidades de las mujeres y los niños de aquella zona, focalizando en la aldea de Megdaz la inquietud por avanzar en la construcción de la casa comunal para promover la alfabetización de la mujer y promover su desarrollo local de forma que puedan ocupar un lugar digno en su pequeña comunidad. Afortunadamente la imagen de las niñas de las fotografías que ilustraban su presentación hablaron desde el corazón y AG ganó con rotundidad  el I premio de la categoría internacional. Este premio ayudará a construir una casa comunal en Megdaz, uno de las aldeas más bonitas del Atlas, la Joya del Atlas.

Para un grupo reducido de Fundación Ananta y Fundación Alberto Contador nació entonces la idea de visitar el lugar y por fin hace unos días pudimos viajar al terreno y conocer este proyecto de primera mano y pasar una semana  totalmente sumergidos en el valle visitando Ifoulu, Azzarzam, Megdaz y  Taznakht . Hemos compartido intensamente el tiempo, que dicho sea de paso allí se torna diferente, con sus gentes mayores y pequeños. Hemos bailado con los niños, hablado y negociado con sus hombres, hemos comido en sus casas, hemos reído con ellos de nuestro acento hablando tamaghzit, de sus bromas y sus gestos, hemos abrazado desde el corazón después de comer delicioso pan y conversar tranquilos.

La intensidad de este viaje nos ha mantenido automáticamente vivos y disfrutando cada momento de la fuerza que transmite su paisaje natural, sus habitantes y sobretodo nuestros anfitriones y sus guías. EL VIRUS DEL VALLE NOS HA CONTAGIADO !!!!.


Sin ser el primer viaje solidario que realizábamos, para algunos era la primera vez que íbamos sin expectativas. Desde nuestra llegada a Marruecos, después del gran recibimiento,unido a los días en las aldeas del valle y la jornada de turismo en las cascadas de Ouzoud, así como, la experiencia del hammam o comer pescado en la playa de Essaouira o los colores de la plaza Jemma elfna en Marrakech, han resultado ser una gratificante combinación de turismo y solidaridad de principio a fin.


Su mejor ingrediente, la continua dedicación y atención por parte de Cristina ,Luis, Diego y Hafid que nos han hecho participar de tantas experiencias, nos han regalado tantos momentos especiales llenos de emoción, que aún nos parece increible que todo haya sucedido en tan sólo 7 días. Esto sí es realmente un Todo Incluído!

Hoy, podemos entender el entusiasmo del equipo de AG. Las miradas y las sonrisas de sus cooperantes son fruto del amor, generosidad, valentía y tesón que ellos ofrecen a raudales en el desempeño de su labor, con el objetivo de AYUDAR al ser humano desde hace más de 8 años y cómo desde lo más profundo del Atlas, les devuelven fuerza, energía, pasión, autenticidad y ganas de seguir adelante. La perfecta combinación en el mundo de la cooperación.


Podría haber sido cualquier otro rincón del mundo, pero las aguas del rio Tessaout y la fuerza de su valle tocaron la puerta de sus corazones y ahora lo han hecho de los nuestros.

Felicidades amigos, este viaje ha sido fantástico no sólo por la experiencia personal que cada uno de nosotros ha vivido, sino por la buena y auténtica energía que se creó con todo el  grupo que sin duda marcará un antes y un después.


Os animamos a seguir, nosotros estamos a vuestro lado preparando las mochilas para el próximo viaje . Wahah!. Inshallah!"

viernes, 8 de marzo de 2013

Mririda, ¡la rana ágil de los prados!


"¿Cómo encontraré tiempo para soñar en el amor?
El grano está por moler, las vacas para ordeñar,
el cántaro en la fuente, la comida en el fuego.
La jornada es demasiado corta para todas las tareas.
Hay hierba en los campos y madera en el bosque,
el pan está cociéndose y la ropa en el río.
Muerta de cansancio me derrumbo por la tarde.
El alba está aún lejos cuando me levanto.
Se ha hecho de noche hace tiempo cuando me acuesto.
¿Cuándo tendré tiempo de soñar en el amor?"



Los cantos de la Tassaout
     Mririda n´Aït Attik 



Éste es un poema de Mririda n´Aït Attik nacida en Magdaz, nuestro querido Valle de Tessaout, a principios del siglo XX, escrito en Tashelhit, la lengua amazig original. El Tashelhit es una lengua hablada lo cual implicó que la recopilación de textos, canciones .. fuera una tarea árdua y bastante difícil.
Fue descubierta por René Euloge, conocido escritor y fotógrafo francés, en 1927-28 cuando ya había abandonado el valle y se había convertido en una chirat o tamedant, una trovadora de la que escribió:


Magdaz (Foto: F. Pérez)
"Todavía recuerdo a Mririda envuelta en su amplia capa de lana fina, antigua y admirable andir aferkachène, a rayas carmesís, escarlatas y negras. Adoptaba  poses hieráticas, sin sospechar su gracia y majestad, hermosa como una lira cuando levantaba sus brazos espléndidamente torneados rodeados de pesados brazaletes de plata. Su pelo abundante, tan negro que tenía reflejos de color antracita, enmarcaba un rostro expresivo de delicada  tez que hubiera merecido para nuestra poetisa el dulce nombre de Amaryllis..."


Ella misma dice de sí misma que la “apodaron Mririda, Mririda, ¡la rana ágil de los prados!”

Su suerte fue la de muchas mujeres bereberes. Se casó pronto, madre, trabajó en las penosas tareas  del campo, acarreó agua... Pero esta chica analfabeta, sin cultura literaria, tenía un don, el de percibir la belleza de su país y de sentir todo lo que emanaba tanto de las piedras como del alma o las pasiones de sus habitantes.

Nuestra poetisa huyó de su valle querido, se estableció en Azilal y se convirtió en prostituta para el deleite de sus amantes que "ella elegía cuidadosamente", como cuenta una de sus más antigua amigas. 

Escribió casi doscientos poemas, unos cortos, otros más largos, pero todos llenos de amor a su tierra, de descripciones de la vida de los chleuhs y también poemas de amor, con sus alegrías y sus tormentos.

René Euloge vivió en Marraquech desde los años veinte de este siglo hasta su muerte en 1985, editó sus poemas en el libro Les Chants de la Tassaout en 1959 con unas ilustraciones preciosas pero es un libro  difícil de localizar. Se ha reeditado hace poco con un prefacio de Leopold Sédar Senghor –que fue presidente y poeta de la Republica de Senegal-. Desafortunadamente contiene sólo los textos traducidos al francés y apenas ocasionalmente incluye alguna frase en el amazig original, Tashelhit.


"Llegando desde un mundo lejano, he aquí los Cantos de Tassaout. Llegan a nosotros como esas interminables humaredas azules, exhalando perfumes de tulla y de pino, que en la tarde se elevan hasta los rincones más olvidados del Valle del Alto Atlas, tan lejano a pesar de encontrarse a las puertas de la vieja Europa. Es mi vivo deseo que mi interpretación no haya desfigurado en exceso su belleza natural, anónima y sin embargo tan personal..."



René Euloge, Anglet, 1959,

haciendo la presentación de su trabajo de traducción al francés de los Cantos de Tassaout.

  

He aquí otro poema de Mririda                                                                                                                                  



Me han apodado Mririda, Mririda,
Mririda, de los prados la rana ágil...
No tengo, no tengo yo sus ojos de oro,
No tengo, no tengo yo su blanco pecho,
No tengo, no tengo yo su verde túnica.

Mas lo que tengo como ella, Mririda,
Son mis zerarit, mis zerarit
Que vuelan hasta los establos,
Son mis zerarit, mis zerarit
De los que en todo el valle se habla
Y más allá de las montañas,
Mis envidiados zerarit que maravillan...

Pues desde mis primeros pasos por los campos,
atrapé dulcemente las ágiles ranas
temorosas, temblorosas en mis manos,
Y apreté largo tiempo contra su blanco pecho
Mis labios juveniles, mis labios infantiles.

Transmitiéronme así la virtud maravillosa
De esta baraka que les ofrece un canto,
Un canto tan claro, tan vibrante y tan puro
En noches de verano bañadas de luna,
Un canto semejante al del cristal,
A la resonancia clara del yunque
En el aire más sonoro que precede a la lluvia...

Y gracias al don que me otorga Mririda
Me llaman:... Mririda, Mririda...
Aquél que me tome podrá sentir
En su mano, en su mano latir mi corazón,
Como tantas veces bajo mis dedos sentí
Latir el corazón enloquecido de las ranas.

En las noches bañadas de luna,
Él me llamará Mririda, Mririda,
Dulce apodo que me es caro.
Para él lanzaré mis zerarit agudos,
Mis zerarit estridentes, prolongados,
Que admiran los hombres y envidian las mujeres,
Zerarit tales que jamás había escuchado este valle.



Fuentes: http://aitbouguemez.blogspot.com.es/2012/10/poema-de-mririda-nait-attik.html; http://www.saharayatlas.com/lostessaout.htm


 

viernes, 22 de junio de 2012

No siempre se puede ganar un premio, pero si un amigo

Niña de la aldea de Magdaz, cargando entre empinadas laderas.
Supe de Fernando Flores Huecas (Fotógrafo) cuando uno de los miembros de aG nos habló de un fotógrafo que había ganado un premio internacional de fotografía, con unas fotos hechas en el Valle del Tessaout (la zona de Marruecos donde trabajamos en la fundación).

Inmediatamente me puse en contacto con él a través de su página Web. Le contaba en un mail un poco sobre nuestro proyecto, y le preguntaba por su experiencia en el valle: ¿Qué le había llevado a visitarlo? ¿Qué había experimentado allí? ¿Cómo lo había encontrado? Aunque sus fotografías ya me decían mucho al respecto.

Él me llamó casi instantáneamente, y es que las personas sensibles que visitan la zona, todas, y principalmente cuando conviven con ellos algún tiempo, se quedan irremediablemente "pillados", con ganas de devolver lo que se traen de una experiencia tan intensa, distinta y cercana.
Estuvimos hablando por teléfono un buen rato y conectamos. Quedamos para conocernos en persona, para hablar del valle, sus gentes, su gran belleza, su autenticidad, y para ver si podíamos colaborar de alguna forma. Fernando fue muy generoso por su inmediata disposición a colaborar.

Nos conocimos uno de los martes que nos reunimos los miembros de aG, le estuve contando nuestro proyecto en detalle, la lentitud en llevarlo a cabo -principalmente por falta de recursos-, la enorme alegría y suerte que tenemos, las ganas de crecer como organización, de llegar a más aldeas. Él me observaba con una mirada intensa, asintiendo a veces, apuntando otras. Luego me estuvo hablando de su viaje, con mucha pasión y emoción, y acabó diciendo que teníamos que colaborar de alguna forma (Y nosotros pensamos: "¿Cómo no? Encantados siempre de encontrarnos gente que quiera colaborar con aG, es lo que más falta nos hace).

Le pregunté como había podido hacer esas fotos de mujeres -tan difíciles de fotografiar- y me contó que llevaba una cámara de "juguete" para no impresionarles, y que después de unos días de estancia, pudo sacar  su cámara y conseguir estas impresionantes fotos.


Una semana después de nuestro encuentro, me volvió a llamar Fernando, y me habló de un concurso fotográfico que se había convocado, le gustaba mucho (como nos pasó a nosotros) porque era un concurso al que se presentaban fotógrafos, junto a proyectos de cooperación, y en el que los premios eran íntegramente para financiar esos proyectos presentados.

Nos volvimos a ver para preparar la documentación que presentar al concurso, por un lado las fotos y por otro la documentación sobre nuestro proyecto de Agua.

La suerte estaba echada, la espera fue tensa, y al final no ganamos el premio... no todas las historias deben acabar bien.

Fernando se ha ofrecido para organizar algo juntos, para conseguir fondos con los que financiar nuestros proyectos en marcha y futuros. Algo que haremos sin duda.

Gracias por tu ayuda, esta vez no hemos ganado el premio, pero si un buen amigo para aG.